El cambio como nuevo clima político

Audrey Tang, ministra digital de Taiwán, participando en remoto en el encuentro

Texto: Eva Rueda

Audrey Tang (@audreyt) ha venido desde el futuro a MediaLab Prado, Madrid, en tres ocasiones. Dos en carne y hueso y una a través de la realidad virtual. Estos días participa como mentora en el taller internacional “Inteligencia Colectiva para la Democracia” organizado por Participa Lab, en el que ocho grupos seleccionados están desarrollando prototipos, software, webs y apps bajo una idea común: generar herramientas digitales de democracia y participación ciudadana open source. Es decir, de código abierto para que sean usadas y repicadas por cualquier entidad y particular que lo desee.

Digital Innovation in Public Service Transformation es el título de la conferencia que Audrey Tang ofrecía el pasado martes en el auditorio de MediaLab Prado, en la que expuso la democratización de las tecnologías, el reciente y “pacífico” cambio de gobierno impulsado por la sociedad civil taiwanesa, por qué Taiwán es el primer país del mundo en open data -datos abiertos accesibles- o cómo la realidad virtual va a transformar los procesos de participación ciudadana. Entre otras cosas.

“Vengo a hablar de innovación en lo público” se arrancó ante un público expectante, sabedor que estaba escuchando a una figura conocida en el mundo del software libre por revitalizar los lenguajes de computación Perl y Haskell y la construcción del sistema de hoja de cálculo en línea EtherCalc y a una figura reconocida por colaborar en el comité de datos abierto del consejo nacional de desarrollo de Taiwán, liderar el primer proyecto de e-Rulemaking -uso de las tecnologías digitales en la elaboración de normas y toma de decisiones- del país y, sobre todo, por contribuir al movimiento gOv, una vibrante comunidad en la que participan unos 15 países y diversos movimientos centrada en la creación de herramientas para la sociedad civil.

Ministra Digital desde hace 8 semanas en el nuevo gobierno taiwanés presidido por primera vez por una mujer -Tsai Ing-wen-, Audrey Tang rebobina brevemente para situarnos en contexto. El 40% de los miembros del Gobierno de Taiwán es independiente, un 30% pertenecen a un partido político y un 30% a otro partido. Una composición de gobierno muy particular que se ha generado tras la ocupación del parlamento “cuando la mentalidad de la gente empezó a cambiar y a demandar cambios en la calle. Como ha ocurrido en España, el cambio ha sido por sorpresa. El clima político es el cambio”.

¿Por qué la transición política ha sido tan pacífica en Taiwán? El presidente saliente fue también independiente y dispuso datos abiertos accesibles en todos los ministerios y, por ello, hoy Taiwán ocupa el primer puesto en todos los rankings internacionales de open data. “De este modo, los ciudadanos ha podido saber todo lo que los políticos decían, dónde iban, con quien se reunían y para qué. No ha habido disputas entre los políticos y la sociedad no se ha dividido. Si los gobernantes actuales hubieran sido de partidos tradicionales, les hubieran acusado de traidores”, concluyó Tang. 

El movimiento de ocupación de Taiwán de 2014 desembocó en el desmoronamiento del partido del gobierno y en la aparición de nuevos partidos políticos. Lo más importante es que la gente sintió que podían decidir sobre sus vidas juntos, apuntó.  Surgió en Taiwán un lugar post partido, un país que se siente libre para experimentar diferentes herramientas y hacer lo público transparente. Herramientas para transcribir normas legales y procedimientos legislativos colaborativos, para hacer visibles y transparentes todos los mítines y encuentros, programas de software libre -como toolkit o tipo pads-,  marcadores colectivos -como hackfolder- que permite a la gente compartir sus marcadores de un modo abierto, el programa de código abierto pol.is para medir los sentimientos de la gente y mostrar el consenso… 

Audrey Tang explicó su tesis de construir decisiones políticas sumando hechos, emociones e ideas. Y destacó  la importancia de los sentimientos en la deliberación. “La gente -precisó- comienza a no estar de acuerdo en cosas básicas cuando deja de hablar cara a cara”. 

Era 1989 cuando salieron los ordenadores personales, cuando Audrey Tang aprendió a programar con apenas 8 años y cuando llegó la democracia a Taiwán. “No hay tradición de democracia representativa en Taiwán. La gente tiene mucha más fe en la democracia técnica de software libre”, apuntó Tang. 500.000 personas se manifestaron cada jornada durante los 22 días que duró la ocupación en el parlamento de Taiwán. “Hicimos grabaciones -instalaron 30 cámaras- a tiempo real de todo lo que se debatió y discutió, así como de los consensos entre gentes de izquierda y derecha. Gracias a internet se registraron todos los consensos que se produjeron”.

VISUALIZACIÓN DE DATOS PARA LA DEMOCRACIA

Durante la semana se han desarrollado otros workshops interesantes. Talleres, vaya. El lunes, Pablo Aragón (@elaragon), profesor en la Universidad Pompeu Fabra y uno de los mentores de este taller #ICDemocracia, presentaba su charla Análisis de datos y Participación Ciudadana, ilustrando a los presentes sobre la visualización de datos en democracia. “La visualización de datos puede ofrecer información difícil de percibir con sólo el análisis numérico de los datos -aseguraba Aragón- y es muy efectiva porque trata de buscar un balance entre percepción y cognición para aprovechar las capacidades cerebrales”. Las numerosas plataformas para procesos democráticos que están surgiendo son capaces de involucrar a multitudes de personas. E incluyen discusiones online para fomentar modelos deliberativos en la toma de decisiones. Y el tipo de representación –¿vista lineal o jerárquica?- afecta de manera sustancial a la comunicación online. Hay herramientas para todo: para la visualización de datos, de tablas, de redes y de mapas. 

Este investigador experto en Big Data presentó varios casos de estudio -Barcelona en Común en Twitter, Interfaces en Menéame o el de las plataformas de participación ciudadana Decide Madrid y Decidim Barcelona- mostrando cómo se analiza y visualiza la red de interacciones, hilos de discusión, estructura de las discusiones, deliberación, propuestas y porcentaje de aceptación, y cómo la participación en diferentes formatos genera diferentes patrones de discusión.

 

Faltan 24 horas para presentar los proyectos. Nada es habitual por aquí estos días. “Sabemos que han dormido poco entre tanto código”. La cuenta de twitter de @participa_LAB echa humo estos días, contando y mostrando la frenética actividad de #ICDemocracia. Marcelo vuelve a escribir: un día más el octavo, un día menos. Los grupos ya se han autodescubierto. 

 

Pablo Ruiz, facilitador de desarrollo de los proyectos, lo resumía de este modo: “conseguir en 15 días lo que otros se plantean desarrollar en 5 o 6 meses es todo un reto. Tenemos tres tipos de proyectos: 1) de ideación -donde programar es lo de menos porque lo esencial es definir el trabajo en equipo e investigar lo que hay fuera-, 2) una versión alfa de algo -empiezas con unas ideas y acabas con una demo de algo que ya funciona- y 3) una contribución significativa  a un proyecto ya existe, que se puede desplegar en producción”.

“El mejor evento de la democracia”, sentencia el brasileño Mou en twitter. Nosotros también concluimos esta tercera crónica. Tal y como se lee en la pantalla de la imagen superior, que corresponde a uno de los ocho grupos del taller internacional Inteligencia Colectiva para la Democracia de MediaLab Prado, … “Power in your hands. El poder en tus manos”.

Nada es habitual por aquí estos días.

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