Gente que sangra

Menstruamos

Que hay algo de reclamable en cómo nuestros cuerpos se manifiestan es nuestra intuición. Sin embargo, aún carezcemos de un espacio social para pensarnos como gente que sangra en ámbitos sociales tan totalizadores como el laboral, sindical, institucional o académico. Empezar a hablar y reflexionar sobre la menstruación revela aspectos importantes de nuestra vida diaria que han sido neutralizados, escondidos o ignorados.  La sangre o su ausencia, la menarquía, la menstruación performática, la regla de los transexuales, el puerperio, el climaterio, la menopausia... son enormes lagunas en nuestra sociedad.  Lenta, pero decididamente nos vamos comprometiendo con la idea de poner nuestras cabezas al servicio de nuestros cuerpos ¿Cómo sería una sociedad donde se reconoce y se admite la sangre? ¿Qué nos estamos perdiendo al convertirla en invisible? Desde aquí, el grupo de trabajo se abre a mil posibilidades tan distintas como sus integrantes. Algunas pasan por compartir experiencias propias, tejer estrategias para sobrevivir a la productividad neoliberal, dar a conocer  los métodos más adecuados para la recogida del sangrado, impulsar el activismo menstrual, realizar acciones artísticas, crear un vocabulario que nos sirva de verdad para referirnos a la regla, reconocer el  ninguneo de los ritos pasos que tienen que ver con el sangrado (notablemente, la menarquía y la menopausia) , imaginar maneras de celebrar nuestra mensturación y, sobre todo, mostrarnos valientemente con toda nuestra vulnerabilidad.

 

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Kiki Kogelnik

El 6 de noviembre Gente que sangra volvió a Medialab y tuvimos una anfitriona de lujo: Amanda Spinel.

Amanda, joven artista jerezana, ha formado parte del grupo desde el principio y ha puesto toda su energía y saber hacer en su continuidad, hasta el punto de ofrecerse la primera para facilitar estas nuevas sesiones bajo el leit motiv de la menstruación en el arte, un tema totalmente obliterado en la historia de las humandides.

Como creadora en contacto con su cuerpo, ha dado a luz una serie de materiales menstruales sobre los que reflexionamos con gran placer ese pasado miércoles. Personalmente, mis apuntes sobre el papel y mis sensaciones de aquel día van a formar parte para siempre de mi ciclo menstrual.

Tanto contenido trajo Amanda que allí mismo decididmos dilatar su estudio un mes más. Así, para el próximo 4 de diciembre estaremos discutiendo las relaciones entre el ciclo menstrual y las fases artísticas con una serie de obras de todo tipo (pintura, música, literatura) que Amanda ha seleccionado para nosotras. Aquí os dejo la primera parte del dossier que preparó para nosotras sobre ciclicidad y un video editado por ella misma:

 

https://www.youtube.com/watch?v=U0R1se4sKIc

 

FASE PREOVULATORIA. Fase dinámica. Días 6- 13. Fuego. Primavera. Niña. Luna Creciente.

Aumento de los niveles de estrógeno. Engrosamiento del endometrio. Estimulación de algunos folículos ováricos (debido a la FSH).

Nos sentimos luminosas, expansivas, comunicativas y sociables. Ligeras, joviales, despreocupadas. Activas. Dinámicas. Hacia fuera. Energéticas. Sociables y comunicativas. Ganas de participar en el mundo de forma más independiente. Energía renovada. Momento de empezar nuevos proyectos e ideas. Muy activa en el plano físico. Es la fase en la que tenemos más capacidad de enfoque para proyectos y trabajos mecánicos a realizar.

 

FASE OVULATORIA. Fase expresiva. Días 13 – 16. Tierra. Verano. Madre. Luna Llena.

Aumento de los niveles de LH. Maduración del óvulo.

Nos sentimos abundantes y acogedoras. Tenemos ganas de cuidar, gestar seres y proyectos y nutrir. Podemos empoderarnos a nosotras mismas y a nuestros trabajos creativos. Es una época más empática, receptiva, cooperativa, y estamos listas para conocer mejor al otro, así como para co-crear. Es una época en la que somos más diplomáticas y podemos ceder para un bien común. Podemos fertilizar los proyectos (familiares, de trabajo…) y es un buen momento para buscar soporte y opiniones de otros en los que confiamos. Despierta nuestro lado más maternal y nuestra capacidad de escucha se ve reforzada.

 

FASE PREMENSTRUAL. Fase creativa. Días 17 – 28. Aire. Otoño. Bruja. Luna Menguante.

Aumentan los niveles de progesterona. Si el óvulo no es fecundado muere.

Tu cuerpo se había preparado para que el óvulo fuera fecundado y quizás te sientes emocionalmente inestable o más sensible. Las energías empiezan a decrecer y sentimos una conexión intensa y, a veces, dramática con nuestra alma. Normalmente no dejamos que la creatividad salga debido al estrés cotidiano, y por ello nuestra energía explota en forma de enfados, lloros, pensamientos reiterativos. Estamos más introspectivas e intuitivas y revisamos nuestro lugar en el mundo de forma reflexiva (no tanto como en la fase menstrual). Puede que soñemos más y que la sexualidad sea distinta. Quizás nos frustramos si no tenemos espacio para estar a solas o para expresarnos de forma creativa. Nos sentimos más impulsivas e incluso violentas. Se nos muestran las sombras y heridas personales. Brotarán ideas creativas, aunque, a veces, los pensamientos pueden ser ilógicos.

 

FASE MENSTRUACIÓN. Fase reflexiva. Días 1 – 6. Agua. Invierno. Abuela. Luna Nueva

Descienden los niveles de progesterona. Desprendimiento del endometrio.

En esta etapa podemos profundizar en la mujer sabia que somos y escucharla. Es la fase más espiritual, de limpieza y “dejar ir” creencias, pensamientos y hábitos que ya no nos sirven. Nos recogemos para reunir energías y afrontar el nuevo ciclo. Es la fase de la verdad. La parte más intuitiva del cerebro esta activada y las más racional ralentizada.

 

FASE PREOVULATORIA. Fase dinámica. Días 6- 13. Fuego. Primavera. Niña. Luna Creciente.

Diosa: Artemisa

“Se mantuvo eternamente virgen y joven, por lo que siempre fue un emblema de las doncellas jóvenes. Nunca conoció la dependencia a hombre. Su único placer era la caza, y debido a esto andaba siempre armada con un arco, con el que cazaba y perseguía a sus víctimas que iban desde veloces ciervos hasta humanos caídos en desgracia. Uno de sus castigos clásicos, es enviar la muerte a las mujeres que van a dar a luz. Las muertes repentinas e indoloras son también de su cosecha. Es muy propicia a la cólera y es en extremo vengativa”.

 

FASE OVULATORIA. Fase expresiva. Días 13 – 16. Tierra. Verano. Madre. Luna Llena.

Diosa: Deméter

“Diosa de la fertilidad y el trigo. Considerada una de las múltiples variantes de la diosa madre. Hades había raptado a su hija Perséfone y se la había llevado a su reino de los muertos. Hécate había oído los gritos de terror de Perséfone y llevó a Deméter hasta Helios que le contó que su hija se encontraba en el mundo de los muertos. Deméter quedó tan impresionada que llevó la sequía y la hambruna a todo el mundo y no regresó al Olimpo, quedándose vagando por el mundo, aturdida por la tristeza”.

 

FASE PREMENSTRUAL. Fase creativa. Días 17 – 28. Aire. Otoño. Bruja. Luna Menguante.

Diosa: Perséfone.

“Es hija de Zeus y Deméter. Su tío Hades, se enamoró de ella y la raptó, convirtiéndose  en la diosa de los Infiernos. Zeus ordenó que la devolviera, pero ella había comido un grano de granada y eso implicaba quedar encadenada al Tártaro para siempre. Zeus dispuso que Perséfone pasara parte del año en los confines de la Tierra, con Hades, y la otra en la tierra con su madre, si Deméter prometía cumplir su función germinadora y volvía al Olimpo. Cuando Perséfone fue a los Infiernos, las flores se entristecieron y murieron, pero cuando regresa, las flores renacen. Como la presencia de Perséfone en la tierra se vuelve cíclica, así el nacimiento de las flores también lo hace”.

 

FASE MENSTRUACIÓN. Fase reflexiva. Días 1 – 6. Agua. Invierno. Abuela. Luna Nueva.

Diosa: Hécate.

“Es una diosa con origen arcaico, muy compleja y misteriosa. Sus atributos han cambiado con el tiempo, siendo asimilada con otras diosas. Zeus reconoce sus poderes y antiguos privilegios.  Con el tiempo, aparece una Hécate más oscura e inquietante vinculada al mundo de las sombras. Se creía que en las noches sin luna vagaba por la tierra con una jauría de perros fantasmales y aulladores. Enviaba a los humanos los terrores nocturnos y apariciones de espectros. Diosa de la hechicería y lo arcano, la veneraban especialmente magos y brujas, quienes le ofrecían en sacrificio corderos y perros negros al final de cada lunación”.

El 12 de octubre, Gente que sangra se reunió en la Ingobernable, desalojada un mes después

Gente que sangra nació en la primavera de  2019, a las puertas del 8 de marzo. El verano supuso un parón total de actividad y nos costó mucho reanudar las sesiones. Nos quedamos apenas cinco gentes que, pese a nuestras ganas de continuar, debíamos luchar contra todo aquello que nos impedía sacar tiempo: precariedad, cuidados, horarios de trabajo inhumanos, tareas pendientes, etc. Nos reunimos por fin el 12 de octubre en la Ingobernable, una gran fecha para realizar cualquier tarea que tenga que ver con la descolonización, especialmente, con la descolonización de nuestro propio cuerpo. Allí, entre todas vistumbramos un motivo oculto, aunque muy poderoso, que había estado evitando nuevas sesiones y es nuestra propia incapacidad para dedicarnos tiempo a nosotras mismas y a nuestros cuerpos. La política de autocuidado no cuenta con tradición ni estructura ni lugar alguno en la cotidianidad de una smart city neoliberal como Madrid. Es más, se fomenta lo contrario, una subjetividad al servicio de la productividad: no mover un dedo si no hay beneficio, gestionar nuestro tiempo y nuestros recursos como si fuéramos una empresa, etc. Quienes sí pudimos encontrarnos, acordamos continuar de manera que las reuniones sirvieran como espacio de cuidado colectivo. Nuestro objetivo era crecer y apoyarnos. Por eso decididmos que en cada sesión una de nosotras sirviera de facilitadora, de manera que pudiéramos compartir de forma constante los saberes y experiencias de cada una, conocernos más y cultivar este pequeño espacio mensual a nuestra vulnerabilidad

 

En nuestra segunda reunión, el 6 de junio de 2019, espontáneamente estuvimos dándole vueltas a la pregunta "quién gana dinero con nuestra regla". De la menstruación no se habla, pero sí se paga hasta el punto de que existe el concepto de pobreza menstrual para referirnos a quienes no pueden sufragar los gastos del cuidado capitalista de sus cuerpos. Hablamos de los métodos hormonales anticonceptivos, de la falta de información que hay en torno a ellos en el momento en que son recetados (sobresaliendo en esto sus múltiples efectos secundarios), de lo naturalizado que tenemos el alterar quimicamente nuestra regla. Consideramos la falta de investigacion en torno a las enfermedades ginecológicas. La píldora anticonceptiva es con mucho el medicamento más recetado para todo tipo de problemas que no tienen nada que ver entre sí, salvo el desinterés de la comundiad científica sobre nuestros cuerpos, la necesidad del varón de procurarse para sí un sexo libre de tratamientos hormonales y la ganancia de la industria farmacéutica.

¿Cómo menstruar sin que otros ganen dinero con nuestra sangre, sin invertir una cantidad desmesurada de tiempo y recursos, sin aislarnos físicamente del resto del mundo, sin sentir que somos nosotras contra ellos, sin agotarnos?

 

Hablamos del documental Sweetening the pill, del Primer Encuentro Cultura Menstrual de Barcelona, de los libros Coño Potens, Period Repair Manual y Women's Code, de la película La luna en ti.

 

Sweetening the pill

En la primera reuión de nuestro grupo de trabajo, el 7 de mayo de 2019, acusamos la falta de discurso en torno a la menstruación e incluso la ausencia de un vocabulario que sintamos como adecuado para referirnos a ella. Cómo podemos hablar de la menstruación y cómo podemos sobrevivir a esta sociadad productivista fueron preguntas recurrentes.  Compartimos algunos métodos de hackeo médico y diversas estrategias para soportar la esfera laboral mientras menstruamos. Pensamos en la soledad de los cuerpos menstruantes que, paradójicamente, están obligados por igual a un consumismo capitalista de productos que no siempre son ecológicos ni saludables. En general, en el grupo, hay una clara defensa de la copa menstrual, no solo como mejor método de recogida de la sangre, también como herramienta para ponernos en contacto con nuestros cuerpos. El cómo hacernos con las riendas de nuestra propia regla y nuestro propio cuerpo es una necesidad compartida. Para ello, surgieron diferentes ideas de activismo menstrual mediante acción política y artística.

Mujer menstruando. Seis de bastos